Materiales · 28 de abril de 2026 · 5 min de lectura

Materiales que aguantan cerca del mar: qué elegir en Canarias

Vivir junto al mar pasa factura a los materiales: salitre en el aire, humedad casi todo el año y mucho sol. Un material bien elegido dura décadas; el mismo mueble mal elegido se estropea en dos veranos.

Muestras de madera, tejido natural y piedra sobre una superficie clara

Maderas para terraza y porche

Hay maderas que aguantan la intemperie por sí solas y otras que necesitan tratamiento constante. Para exterior conviene quedarse siempre con las primeras.

  • Teca e iroko: muy estables y con aceites propios que las protegen. Si no las tratas, cogen ese gris plata bonito; con aceite mantienen el tono miel.
  • Ipé y cumarú: maderas muy densas, perfectas para suelos de terraza.
  • Maderas tratadas en fábrica (térmicas o acetiladas): buena alternativa sostenible que apenas se mueve con la humedad.
  • Pino tratado: la opción económica, pero hay que darle mantenimiento cada cierto tiempo.

Dentro de casa el problema no son los hongos, sino que la madera se hincha y se contrae. Por eso dejamos siempre juntas en los suelos de madera y evitamos tableros con los cantos al aire en muebles de baño y cocina.

Metales: no todo el inoxidable es igual

Mucha gente compra 'acero inoxidable' y a los dos años ve puntitos de óxido. El motivo es que hay varios tipos: el más común vale para el interior de la casa, pero cerca del mar hace falta el llamado AISI 316, que lleva un componente extra que lo protege del salitre. Merece la pena preguntarlo antes de comprar herrajes o tornillería.

  • Aluminio anodizado o lacado con calidad marina: lo mejor para ventanas y muebles de terraza.
  • Acero inoxidable AISI 316 para tornillos, herrajes y perfiles a la vista.
  • Evita el hierro pintado sin galvanizar y el latón sin lacar en el exterior.
  • Enjuaga con agua dulce dos o tres veces al año. Es el mantenimiento más sencillo y el más olvidado.

Telas: que no se destiñan ni se peguen

En la ficha de cualquier tela buena aparecen dos datos que te dicen si va a durar: uno mide cuánto aguanta el roce y otro cuánto aguanta el sol sin perder color.

  • Resistencia al roce (Martindale): por debajo de 15.000 es solo decorativa; entre 25.000 y 40.000 aguanta el uso diario de una familia; por encima, uso muy intenso.
  • Resistencia al sol: se puntúa del 1 al 8. Para una habitación muy soleada o para exterior, busca 6 o más.

El lino y el algodón son maravillosos al tacto, pero pierden color con el sol directo. En terrazas y galerías orientadas al sur usamos telas de exterior, que se lavan fácil y no se apelmazan con la humedad.

Suelos y encimeras

  • Porcelánico: absorbe muy poca agua, no se mancha y es la opción más segura cerca del mar.
  • En baños y exteriores, pide siempre un suelo antideslizante: es obligatorio por normativa y evita sustos.
  • El mármol y algunas piedras naturales son porosos y hay que sellarlos cada cierto tiempo. En cocinas de costa, el granito o el porcelánico dan menos trabajo.

Ventilar: el material invisible

Ningún material salva una casa mal ventilada. La humedad acumulada es la causa número uno de manchas y moho. Antes de decidir revestimientos revisamos siempre las rejillas, los extractores del baño y la cocina y los puntos fríos de la vivienda: es lo que evita tener que repintar cada dos años.

Cerca del mar, elegir bien un herraje o una tela no es un capricho técnico: es la diferencia entre una casa que envejece bien y otra que hay que rehacer.